¿Sabes qué ser mamá o papá de un niño desatento, hiperactivo o con poca regulación emocional puede sentirse abrumador?
Hay mañanas caóticas, discusiones constantes y una sensación persistente de cansancio, culpa o frustración.
Mi trabajo es acompañarte a entender qué está pasando, por qué ocurre y qué hacer desde el primer momento, a través de un proceso de evaluación e intervención neuropsicológica basado en evidencia, adaptado a tu realidad y a tu día a día. El objetivo es ayudarte a recuperar la calma, brindarte herramientas prácticas y favorecer una dinámica familiar más organizada, consciente y funcional para apoyar el desarrollo de tu hijo o hija.